Panorama
Horas decisivas para salir del laberinto que impone el “empate pírrico” de la lógica política nacional y bonaerense
Una nueva embestida del gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof se desplegó en las últimas horas para que los intendentes puedan eventualmente ser reelectos indefinidamente.
El peronismo; así gustan denominar los principales dirigentes de la alianza transitoria que gobierna la provincia de Buenos Aires al espacio político que tiene como su eje director al Partido Justicialista, pero que además integran otros partidos políticos formalmente constituidos; sufre, según un osado observador interesado, una “doble proscripción”.
Por un lado, está la proscripción de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, dispuesta por la Justicia Federal, y por el otro, la de los intendentes bonaerenses, muchos de los cuales gobiernan “grandes provincias” en el conurbano provincial, cuyo pueblo se verá impedido de reelegirlos, por capricho de una dirigencia que “nunca comprendió a la provincia”, según estimó la propia vicegobernadora Verónica Magario.
En el orden nacional impacta la primera proscripción, la segunda en la discusión bonaerense. La agenda impone, por extensión, como prioridad resolver estos inconvenientes políticos arbitrarios y particularmente “pensados para hacer daño al movimiento nacional y popular”.
Así, mientras se otea la escenografía del escenario nacional se piensa movimientos concretos en el orden provincial en este relanzamiento de la actividad, en un espacio temporal único e irrepetible, “lo que no se hace de acá a fin de año…no se hace más”, apuntó un veterano.
“Primero hay que ordenar arriba luego abajo”, dijo el ahora lomense Aníbal Fernández, que se dio una vuelta esta semana por la gobernación bonaerense para “dar una mano”, según deslizó.
No obstante, el gobernador Kicillof azuzó la discusión formal en la Legislatura del proyecto de Ley que en su momento fuera presentado por la senadora Ayelén Durán pero que todos reconocen como el proyecto del Ejecutivo para habilitar reelecciones indefinidas de intendentes.
La vicegobernadora Magario lo acompañó de inmediato en términos comunicacionales y responsabilizó a la oposición por el freno al tratamiento del proyecto de ley; que alguien le avise a Magario que sobre 46 miembros 24 conforman el bloque oficialista en el Senado bonaerense.
El trámite legislativo asignado a la iniciativa resulta curioso. El proyecto de ley fue girado a la Comisión de Legislación General, que preside el senador de FP Germán Lago, un aliado incondicional del gobernador y no, como se podría suponer, a la de Reforma Política, que controla otro miembro del bloque FP, pero que en este caso es Malena Galmarini. Sin los votos massistas, el resto del oficialismo, en el supuesto que ese resto esté todo con voluntad decidida de eliminar los límites a las reelecciones, necesitará sumar por fuera del bloque.
Y la primera imagen que aparece; ante este panorama interno de FP o UP, según las distintas denominaciones en sendos recintos; por su dimensión, es LLA, espacio que amenaza con ser ineludible para poder avanzar en “la reforma”.
Pero esta urgencia no tiene LLA, no tiene intendentes propios de hecho. Pero tiene otras urgencias.
Hay otra negociación en curso que interesa. El razonamiento de los estrategas del gobierno nacional es simple y tiene un objetivo superior, que es la reelección de Javier Milei para gobernar hasta el 2031.
Estiman que por sobre cualquier otra cuestión, el orden macro finalmente impactará positivamente en los bolsillos, en la micro, pero se necesita “todo el tiempo” que se pueda conseguir para que eso ocurra. “Los tiempos”, en definitiva, son los que producen los enfrentamientos o los acuerdos en la política.
En términos electorales, los libertarios quieren que la elección sea lo más tarde posible. Por ello, la primera discusión para ellos es la PASO nacional, hacer algo con ella, el principal inconveniente de la herramienta es que adelanta los tiempos de la elección “innecesariamente”, al menos tres meses.
Esta perspectiva tiene un rebote previsible en el escenario bonaerense. El oficialismo provincial amaga con meter el dedo en la lastimadura: si al presidente Milei le conviene retrasar la cita con las urnas, a la alianza que gobierna la provincia le sirve lo contrario.
Como para abrir un compás de espera y no descartar nada, en la cúpula libertaria desliza que los intendentes, y aclaran que lo dicen por los intendentes del oficialismo bonaerense, “finalmente lograrán eliminar el límite a las reelecciones”. La expresión, tal vez, diga lo que se calla.
Vocero mayor
Mientras todavía no están apagadas las voces judiciales y en el bloque de diputados LLA el aire se corta con un hilo, el ex jefe de Gabinete y ex vocero presidencial, Manuel Adorni, tendría la posibilidad de desembarcar con ambiciones electoral en el distrito de La Plata, para defender los colores libertarios en la capital provincial.
La posibilidad de Adorni vuelva a competir en una elección comenzó a tomar fuerza dentro de La Libertad Avanza (LLA). Lleva un poco de tranquilidad a su hermano el diputado provincial Franscisco Adorni que corre con la misma suerte el ex vocero; la estaba pasando mal a partir de los fuertes cuestionamientos que se le hicieron dentro del bloque libertario que llegaron hasta exigirle que renuncia a la banca.
Pero ahora la cosa parece estar mejorando, pues según distintas versiones que circulan en el armado libertario, el ex jefe de Gabinete y ex vocero presidencial es considerado seriamente para encabezar la boleta libertaria como precandidato a intendente de La Plata en 2027, una apuesta con la que el oficialismo nacional buscaría disputar uno de los municipios de mayor peso político de la provincia.
La idea responde a una estrategia que apunta a instalar en la capital bonaerense una figura de “alta visibilidad” y “estrechamente identificada” con el presidente de la nación Javier Milei.
Adorni, más allá de las residencias de las discordias, en CABA y en Exaltación de la Cruz, es nacido en La Plata, y logro consolidarse como uno de los principales referentes públicos de LLA, convirtiéndose en una de las caras más conocidas del espacio libertario.
En las últimas semanas, el nombre del ex funcionario comenzó a ganar terreno entre dirigentes de LLA que consideran que una candidatura de ese perfil permitiría nacionalizar la disputa municipal, ante un oficialismo que está a la deriva sin un rumbo claro, de su principal, por no decir único ordenador, el actual intendente Julio Alak.
La evaluación interna es que la elección platense será una de las batallas más relevantes de 2027 y que el partido necesitará un candidato con elevado nivel de conocimiento y capacidad para ordenar el armado local. En definitiva, los problemas con la Justicia que tiene Adorni, el flanco débil, son “travesuras de monjas” en comparación con el oficialismo.
Meses atrás, el dirigente descartó competir por la Jefatura de Gobierno de la CABA, donde hizo su última presentación electoral y conoció las mieles de la victoria, aunque nunca cerró la puerta a otros desafíos electorales. Esa situación alimentó las especulaciones sobre un posible desembarco en la política municipal de su ciudad natal.
Confesión
“El que avisa no traiciona” es el dicho que los políticos repiten desde hace mucho tiempo y en este caso lo utilizamos para dar cuenta de una situación que se venía insinuando y finalmente se terminó por explicitar en toda su real dimensión.
El senador provincial de FP Emmanuel Santalla se refirió a la posibilidad de gobernar Avellaneda, destacó el arraigo de su familia en el distrito y analizó los “desafíos pendientes”. Asimismo, advirtió sobre el complejo escenario económico actual producto de las medidas del gobierno nacional.
El senador Santalla, actualmente preside la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado bonaerense y se dice de él que es una de las patas del “trípode judicial camporista”, junto al ministro de Justicia Juan Martín Mena y el diputado matancero Facundo Tignanelli. También se sabe que todos ellos tienen ambiciones territoriales que nunca resulta fáciles de concretar.
El legislador, por estas horas, reflexionó sobre su vocación política ligada a su ciudad natal y no esquivó la posibilidad de aspirar a la intendencia de Avellaneda, definiéndola como una de “las máximas responsabilidades” a las que puede apuntar un dirigente local.
"Creo que para cualquier militante político el sueño máximo al que puede aspirar, en términos personales, es a representar a su barrio y a sus vecinos", afirmó Santalla, al ser consultado sobre si le gustaría conducir el municipio.
Y en ese sentido enfatizó el profundo vínculo afectivo y generacional que lo une con el distrito; "nací y crecí en Avellaneda, mi hijo también nació y vive acá, tenemos toda nuestra historia familiar arraigada en esta ciudad", detalló.
Al evaluar la gestión local y la proyección del distrito en este contexto complejo, reconoció el trabajo del ex intendente Jorge Ferraresi, que fue reemplazado recientemente por su esposa Magdalena Sierra en la titularidad del departamento Ejecutivo.
“Tenía una ciudad en la cabeza en el 2009 cuando asumió y la pudo llevar adelante" dijo respecto a Ferraresi para luego pasar a detallar que hay necesidades estructurales que aún persisten en los barrios de la comuna.
"Avellaneda todavía tiene muchas zonas que se siguen inundando cuando llueve; hace falta inversión en obras de infraestructura que quizás no se ven a simple vista, pero que son fundamentales y muy importantes para los vecinos", detalló Santalla, en una suerte de critica solapada al oficialismo local de los últimos años, que amenaza con extenderse al infinito.