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El Parla » Política » 28 jul 2026

Panorama

El interior provincial “vuelve a pegar el grito” frente al ahogo financiero

La caída de la actividad económica, que en junio registró una baja de 0,5% respecto del mes anterior, golpea a la recaudación tributaria nacional y, con “efecto derrame”, se trasladó a toda la cadena del financiamiento público: la provincia y los municipios.


La primera consecuencia fue la reducción de los recursos coparticipables que llegan a las provincias y que impacta en las transferencias a los municipios.

Durante el primer semestre de 2026, las transferencias automáticas enviadas por la Nación cayeron 2,2% en términos reales respecto del mismo período del año pasado. El componente más importante, la coparticipación federal de impuestos, retrocedió 10,5%, producto del menor nivel de recaudación nacional.

A esa caída, la provincia de Buenos Aires suma un segundo problema: la recaudación propia prácticamente dejó de crecer. Aunque junio mostró una recuperación impulsada por Ingresos Brutos, el semestre cerró con un aumento real de apenas 0,2%.

En esta columna se adelantó, en su momento, que las transferencias automáticas de la provincia a los municipios registraron durante el primer trimestre de 2026 su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2020 -finales de la pandemia-, en un contexto de creciente presión sobre los gastos locales.

Ahora se puede extender un poco ese plazo y entre enero y mayo de 2026, el Estado bonaerense transfirió a los 135 municipios $2,31 billones, así los envíos registran un incremento de casi 30% en términos nominales, incremento que queda por debajo de la inflación acumulada interanual al menos unos tres puntos.

En definitiva, con menos recursos nacionales y una recaudación propia estancada, el margen financiero del gobierno provincial empezó a estrecharse y eso también tiene el famoso “efecto derrame”.

El “derrame” va sobre las administraciones locales, los municipios, pero no todos los municipios tienen las mismas necesidades y no en todos los municipios la disminución de las transferencias incide la misma forma.

Por norma general, es decir sin entrar en detalles; de eficiencia en las administraciones o la dimensión de las prestaciones de los servicios; existen los municipios denominados “coparticipación dependientes”, son aquellos que dependen en gran medida de los ingresos que por esa vía le llegan, para hacer frente a sus egresos corrientes.

También en términos generales estos municipios son los menos densamente poblados, los distritos que tiene mucho territorio y pocos habitantes, una característica de los distritos del interior provincial.

En contraposición, los ingresos por coparticipación tienen un menor impacto en los gastos de los municipios que conforman el conurbano provincial, compuesto por distritos con alta densidad poblaciones, donde es posible obtener recursos por otras vías.

El grito

Tras el fracaso legislativo para flexibilizar el uso de los fondos del FEFIM, el Foro Regional de Intendentes por el Crecimiento y el Desarrollo (FRICDe) volvió a autoconvocarse en Lobos, para este jueves 30, con la idea de fortalecer una agenda común sobre sustentabilidad y financiamiento que permita sostener la gestión local.

El FRICDe es un espacio que ya agrupa a 84 jefes comunales de distritos, de hasta 60.000 habitantes, administrados por distintas expresiones políticas que incluye a referentes de la actual alianza de gobierno provincial pero también de la oposición ya sean peronistas, radicales, libertarios, republicanos o vecinalistas.

Días pasados, los intendentes presentaron una nota respaldada por 68 firmas, la totalidad de sus miembros en ese momento, en la que advirtieron sobre "la gravedad del escenario fiscal" debido a “la caída de ingresos, el incremento de los costos y las dificultades para sostener servicios esenciales y afrontar obligaciones salariales”.

El reclamo por los recursos sigue sin resolución y el crecimiento del FRICDe empieza a modificar el mapa institucional del interior bonaerense.

Con intendentes de todos los colores compartiendo una agenda de gestión, el Foro busca consolidarse como un interlocutor permanente ante la provincia y la Legislatura, impulsando posiciones comunes sobre financiamiento, desarrollo local, sustentabilidad y fortalecimiento de los gobiernos municipales.

Pero, por sobre todo, en la actual coyuntura, quiere ser “el grito de la crisis” de financiamiento que acorrala a los gobiernos locales.

La cita en Lobos será una nueva oportunidad para medir hasta dónde puede proyectarse ese espacio transversal que, en pocos meses, pasó de una reunión entre municipios del interior a convertirse en una voz potente en la discusión sobre el presente y el futuro de las administraciones locales.

Monarquía

Con el límite a las reelecciones gozando de buena salud a pesar de las sucesivas embestidas que les propician, semanas tras semanas, “el sistema”, aun sin resignarse a la posibilidad que logren “ilimitarlas”, comienza a buscar alternativas; los famosos plan B.

La última diagonal desplegada para tantear el terreno de la “contrareforma”; es decir para que las reelecciones sean sin límites, fue un proyecto para reformar la Ley Orgánica de Municipalidades de modo que sea cada Consejo Deliberante el que defina sobre la elección del intendente; perdió fuerza en las últimas horas: es de dudosa constitucionalidad, dicen los mismos interesados.

Al menos habría que propiciar una reforma integral del Capítulo Único de la Sección Séptima de la constitución provincial, que abarca desde el artículo 190 al 197 y que versa Del Régimen Municipal.

Unos 50 jefes comunales que forman parte de la alianza que gobierna la provincia no podrán volver a presentarse en 2027 y ensayan en este contexto, el camino que iniciaron los precursores más afamados Granados y Descalzo en Ezeiza e Ituzaingó, que delegaron en sus hijos los comandos políticos de los respectivos distritos.

Pero no son los únicos casos, hay otros que sin haber estado mucho tiempo gobernando lograron hacer el “trasvasamiento generacional”; tal como es el caso del distrito de San Fernando que sería un “único caso” de segundo “trasvasamiento”.

En 2011 Luis Andreotti padre, bajo el paragua electoral de la Fuerza Organizada Renovadora, llegó a la intendencia luego de vencer al histórico intendente Gerardo Amieiro, que gobernaba el distrito desde 1995. En 2015 fue reelecto y en 2019 le dejó el paso a su hijo Juan Andreotti, que en 2023 reeligió y es el actual intendente del distrito.

Se podría decir que los Andreotti siempre fueron respetuosos de la ley y respetan la limitación de una sola reelección, pues Juan está pensando, no de ahora sino desde hace un tiempo en dejar la titularidad del Departamento Ejecutivo a su hermana María Eva Andreotti, que viene siendo parte de la gestión y de la oferta electoral del oficialismo local desde la primera elección intermedia que tuvo Juan como intendente: fue candidata a concejal en 2021 y 2025.

Muchos, tal vez, se pregunten porque María Eva no iba en la misma boleta en que se elige al intendente, en este caso Juan, para así ser la “vice intendente”, pues el primer concejal es el reemplazante natural que tiene el intendente en caso de licencia o cualquier eventualidad.

Pues no María Eva fue la que garantizó el apellido Andreotti en las elecciones intermedias, la “vice intendencia” de Juan estuvo reservada siempre para Alicia Noem Aparicio, que no comparte apellido con Juan ni María Eva, pero es la madre de ambos. Qué mejor que la madre para cuidar a sus hijos.

Efeméride

La institucionalización de una efeméride interna dentro de La Libertad Avanza devela la persistente disputa por el control del relato y la conducción en el núcleo del oficialismo.

El intento de fijar una fecha conmemorativa ligada al cierre de listas de la provincia de Buenos Aires expone la intención de Karina Milei por consolidar su centralidad política y reafirmar su autoridad frente a Santiago Caputo, la otra terminal clave del poder gubernamental.

Este movimiento expone una dinámica de tensiones donde la construcción de una liturgia propia busca legitimar un liderazgo vertical sobre las estructuras militantes competidoras.

El proceso de selección del nombre para esta jornada ilustra el dilema estratégico entre la identidad fundacional y la cohesión partidaria.

La idea original de emular el histórico 17 de octubre peronista bajo el rótulo de "Día de la Lealtad mileísta" debió moderarse hacia el "Día de la Unidad", un giro semántico que intentó proyectar una imagen de consenso hacia el exterior mientras, en paralelo, sectores de la militancia libertaria denunciaban en plataformas digitales su marginación del armado electoral.

Esta contradicción evidencia que la imposición de una narrativa de concordia no logra neutralizar los resentimientos derivados de la confección de las listas en el pasado y de la discusión existente por la dirección la estrategia para los próximos turnos electorales.

Por su parte, el sector alineado con el estratega Caputo ha optado por responder mediante la ironía y el desdén en los canales de comunicación digital que dominan, como quedó de manifiesto en las intervenciones del canal Carajo, donde su máximo exponente leyó un documento sin audio.

Desde su base de operaciones, este ala técnica y comunicacional no solo resiste el avance del "karinismo" sobre sus áreas de influencia, sino que además contrarresta el relato oficialista con datos de la realidad territorial.

El argumento técnico que esgrimen frente a la épica de la unidad es pragmático y contundente: el diseño electoral de esa contienda bonaerense se tradujo en una derrota por más de 14 puntos frente al Partido Justicialista, lo que sitúa la efectividad de la conducción de la Secretaría General bajo un severo cuestionamiento de cara al futuro político del espacio.