Trabajo
Récord de pluriempleo en Argentina: 1,6 millones de personas tienen más de un trabajo para llegar a fin de mes
El mercado laboral argentino cerró el 2025 con una marca histórica que refleja la crisis del poder adquisitivo: el pluriempleo ya afecta a 1.608.525 personas.
Según un reciente informe de la Fundación Encuentro basado en datos del INDEC, el 12,2% de los ocupados debe recurrir a más de una fuente de ingresos para sostener su economía, una tendencia que se aceleró con fuerza en los últimos tres años.
Este fenómeno tiene una cara mayoritariamente femenina, ya que las mujeres representan el 56,6% del total de pluriempleados.
La brecha de género es evidente: mientras que el 15,5% de las mujeres ocupadas necesita combinar empleos, en los varones esa cifra cae al 9,5%.
Además, el informe derriba el mito de que se trata de ingresos "extra" o marginales, al revelar que el 63% de quienes tienen más de un trabajo son jefes o jefas de hogar con plenas responsabilidades económicas.
La mayoría de estos trabajadores se concentra en las edades centrales, entre los 30 y 65 años, y geográficamente el foco está en el Gran Buenos Aires, que agrupa al 54,8% de los casos.
En cuanto a los sectores, existe una dualidad marcada: el servicio doméstico encabeza la lista como estrategia de subsistencia en los deciles de menores ingresos, pero la tendencia también escala a sectores profesionales de salud y educación, donde la acumulación de cargos es la única vía para intentar mantener el nivel de vida.
A pesar del esfuerzo por multiplicar las jornadas, la recompensa es limitada. Si bien un pluriempleado gana en promedio un 13% más que alguien con un solo empleo, esta diferencia surge exclusivamente de trabajar más horas y no de una mejora en la calidad del puesto.
De hecho, la precariedad laboral sigue siendo un denominador común: uno de cada tres pluriempleados no tiene aportes jubilatorios, lo que evidencia que la suma de trabajos no siempre se traduce en una mayor protección social o estabilidad a largo plazo.
En definitiva, el auge del pluriempleo en Argentina no es un síntoma de mayor dinamismo laboral, sino una respuesta defensiva ante la caída del salario real.
Cuando tener un trabajo registrado ya no alcanza para cubrir la canasta básica, la multiplicación de jornadas se convierte en la única salida para millones de familias, aunque esto signifique sacrificar tiempo de descanso y aceptar condiciones de mayor precariedad.