Declaraciones
Galmarini celebra la condena al ex fiscal e implicados en ataque a su casa en 2013
Condenan al ex fiscal Washington Palacios y a tres implicados más por “plantar pruebas falsas” en la causa por el ataque a la casa que la senadora habitaba junto a Sergio Massa en 2013.
Tras conocerse el veredicto, la senadora provincial Malena Galmarini sostuvo, en sus redes de comunicación, que la resolución judicial cierra un largo proceso marcado por intentos de distorsionar los hechos y destacó que “intentaron ensuciar la verdad y terminaron condenados”.
“Se metieron con mi familia. Intentaron ensuciar la verdad y terminaron condenados” dijo la senadora provincial oficialista y agregó “el fiscal destituido Washington Palacios, los abogados Tomás Pérez Bodria y Esteban Español y el falso testigo César Jaunarena armaron una mentira para torcer una causa”.
“La justicia tarda, pero llega”, consideró Galmarini y recordó que “13 años de mentiras, operaciones, ventajas políticas y corrupción llegaron a su fin”.
Por último, dijo “se metieron en mi casa y con mi familia; quisieron falsear la verdad para ensuciarnos e involucraron a mis hijos en su mierda”; y exclamó “la condena es clara: no todo vale”.
Cabe consignar que el Juzgado en lo Correccional N° 6 de San Isidro condenó este martes a un ex fiscal, dos abogados y un testigo por haber intervenido en una operatoria destinada a introducir “pruebas falsas” en la investigación del asalto a la vivienda de Sergio Massa y Malena Galmarini, ocurrido en 2013 en Tigre.
El fallo, firmado por el juez Hernán Sergio Archelli, estableció que Carlos Washington Palacios, Tomás Ángel Pérez Bodria, Esteban Mauricio Español y César Emiliano Jaunarena actuaron de manera coordinada para beneficiar a Alcides Gorgonio Díaz, ya condenado por el hecho, e intentar debilitar la validez de las pruebas que sustentaron aquella sentencia.
Según se reconstruyó en el expediente, el episodio del 21 de julio de 2013, inicialmente presentado como un robo, fue considerado en sede judicial como un hecho de intimidación política. A partir de los allanamientos posteriores, se obtuvieron elementos clave que derivaron en la condena de Díaz a 13 años de prisión.
No obstante, entre fines de 2014 y comienzos de 2015 se desplegó una maniobra paralela para alterar el curso del proceso. El tribunal determinó que Palacios utilizó una denuncia por amenazas presentada por Jaunarena para desviar la investigación hacia cuestionamientos sobre los procedimientos policiales, en lugar de profundizar en el origen de esas intimidaciones.
En ese contexto, los abogados involucrados habrían orientado al testigo para que incorporara datos falsos en sus declaraciones. Entre otras afirmaciones, Jaunarena sostuvo que durante los allanamientos se había incautado una suma mayor de dinero a la registrada oficialmente y que una persona ajena había ingresado con un bolso al lugar, circunstancias que luego fueron descartadas por la prueba judicial.
El juzgado valoró además evidencia de comunicaciones y testimonios que permitieron acreditar la articulación entre los acusados, así como intentos de influir en otros testigos para modificar sus versiones.
La sentencia también retoma antecedentes disciplinarios: Palacios había sido removido de su cargo en 2019 tras un jury que concluyó que había incumplido sus deberes funcionales y actuado fuera de los límites de su competencia.
Al momento de fijar las penas, el magistrado consideró la gravedad institucional de los hechos, al entender que se utilizó el sistema judicial con fines indebidos.
En ese marco, dispuso seis años de prisión y doce de inhabilitación para el ex fiscal; cinco años de cárcel e igual período de inhabilitación profesional para los abogados; y cuatro años de prisión para el testigo.