panorama
El gobernador Kicillof rodeado de conflictos enfrenta a la asamblea legislativa bonaerense
El gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel llega a la inauguración del 154 período de sesiones ordinarias con un grado de conflictiva que nunca experimentó.
Casi la antítesis de la situación que experimenta el presidente Javier Milei es la que tiene el gobernador Kicillof.
El primero parece controlar todo y goza de un relativo éxito político; mientras que el segundo esta atravesado por la inestabilidad de todos los equilibrios alcanzados, sino desde su llegada al poder bonaerense, al menos desde un tiempo a esta parte.
El presidente Javier Milei tuvo un período de sesiones extraordinarias lleno de logros políticos que solidifican su situación dirigencial, muestran cierta eficiencia en la gestión y, sobre todo, alientan en la opinión pública cierta noción de que el rumbo es el correcto.
El gobernador Kicillof parece estar atrapado en sus contradicciones, está obligado a reiterarse en una critica frontal, en general, con el gobierno nacional, a lo que se le suma puntualmente el reclamo por “los recursos propios retenidos” por el gobierno central en un contexto de resquebrajamiento de sus propias líneas.
En consenso hacia el interior de la alianza que gobierna la principal provincia argentina no parece estar atravesando un buen momento, y esto afecta incluso hasta el apoyo que el gobierno tuvo de sector que parecían incondicionales.
Tal vez el único factor que favorece al gobierno Kicillof, en estas circunstancias, sea que hablará en la Legislatura bonaerense unas 20 horas después que el mandatario presidencial en el Congreso de la Nación Argentina.
La asamblea
El gobernador bonaerense inaugurará este lunes el 154° período de sesiones ordinarias. En un clima de alta tensión política, entre denuncias por deudas de la Nación y frente a un inicio de clases paralizado por medidas de fuerza sindicales.
El mandatario provincial llega a esta instancia en un escenario crítico, caracterizado por una situación financiera al límite y la ruptura del frente interno con sectores propios.
El punto central del mensaje ante diputados y senadores será la denuncia por lo que la gestión provincial califica como un "impacto devastador" de las políticas nacionales.
Kicillof pondrá el foco en una cifra específica: 22 billones de pesos, el monto total que la provincia reclama a la Casa Rosada por recortes de programas y la caída estrepitosa de la recaudación.
Fuera del recinto, el panorama no será más calmo. Por primera vez desde que Kicillof asumió el poder, un paro docente nacional convocado por CTERA impedirá el inicio normal de las clases establecido para este lunes 2 de marzo.
A esta medida se sumarán gremios estatales como ATE, y los docentes de Suteba y Udocba, organizaciones que fueron empujadas por bases y gremios independientes como la FEB, a plantear la huelga. Sucede que los primeros han sido aliados históricos del gobernador.
En su argumentación, el gobernador sostendrá que su gestión ha priorizado el gasto en ayuda alimentaria, insumos hospitalarios y obra pública, áreas que considera "inelásticas" bajo su paradigma político. Mantener estos servicios es la única forma de funcionar como "escudo" contra el ajuste nacional, aunque esto haya dejado un margen casi nulo para la recomposición salarial de los trabajadores públicos.
La pelea
“Nunca hubo acuerdo” afirmaron en el entorno del gobernador Axel Kicillof tras la elección de las autoridades del Senado bonaerense.
Tal como se informó el Senado, en sesión preparatoria “privada” definió sus autoridades, gestión que había quedado pendiente desde diciembre pasado cuando asumieron los nuevos integrantes, tras operar el recambio legislativo parcial.
Nadie desconocía, en síntesis, en la previa de la sesión que desde el Poder Ejecutivo se reclamaba la vicepresidencia I para alguien de su propia fila, es decir un referente del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), o al menos, por tratarse de alguien que se encuentra en la línea de sucesión, que cuente con el acuerdo del gobernador Kicillof.
De la misma forma que los seguidores del gobernador estimaban que los sectores cristinistas debían quedarse con el jefe del bloque, por ser el sector interno mayoritario dentro de la bancada, que cuenta con 24 miembros.
Pero el resultado, que se dio luego de una extensa jornada, no se correspondió con esos cálculos del Ejecutivo. Pues los cristinistas se quedaron con los dos cargos y como reafirman en gobierno: “Nunca hubo acuerdo”.
“El gobernador tenía su candidato para la vicepresidencia I pero los votos los tienen ellos. La Cámpora impuso su mayoría. Rompieron el acuerdo”, detallaron quienes están masticando bronca por los pasos dados por los senadores en general, y por los del bloque oficialista, en particular.
Desde que asumió Kicillof en la gobernación bonaerense hasta el jueves a la madrugada hubo dos vicepresidentes I del Senado. En el arranque estuvo el actual intendente de Laprida, Alfredo Fisher, por entonces senador, que ocupó esa butaca en el bienio 2019/2021. Luego fue el turno de Luis “El bicho” Vivona, la cara visible e impulsor de las reelecciones indefinidas de los intendentes y legisladores en la provincia, que estuvo 4 años, del 2021 al 2025. Vivona es una suerte de embajador del norte del conurbano provincial y pieza clave del armado político de Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas.
En la gobernación reconocen cierto acuerdo del gobernador Kicillof con los senadores en esas definiciones, en el caso de Fisher fue una señal al peronismo del interior provincial y luego de lo Vivona se relaciona con el equilibrio de poder en el conurbano, entre la primera y la tercera sección electoral, además de consolidar, e incluso extender, acuerdos con intendentes del conurbano por sobre el interior provincial.
“Los anteriores vicepresidentes I fueron por decisión de Axel Kicillof”, aclaran quienes sopesan posibilidades de dar cuenta de esta situación cuando hoy se escuchen las palabras del gobernador en la Asamblea Legislativa.
Los kicillofista además consideran que no solamente le están recortando los espacios de poder, sino que deslizan cierto malestar por destrato, “pues a los macritas y libertarios les dieron la posibilidad de que elijan ellos” a sus representantes en la mesa de conducción del Cuerpo colegiado; en cambio, al gobierno Kicillof “se lo negaron”, afirmaron.
Se agregar que este incumplimiento del acuerdo se da luego de que se realizaran acuerdos previos en la Cámara de Diputados, donde según los kicilofistas ellos cumplieron, pero ahora se encontraron que “La Campora” incumplió en el Senado. Fueron “engañados en su buena fe”, resumen.
Por último, los representantes del MDF consignan que ellos “no votaron” a las autoridades elegidas, que se votaron todas juntas, en una sola votación.
Los senadores del MDF integran el bloque mayoritario Unión por la Patria; se trata de los senadores Ayelén Durán, Pedro Borgini, Jorge Paredi, German Lago y Fernando Coronel; ellos, según se consigna, no habría votados a las autoridades de la Cámara, ni siquiera a ellos mismo en algunos casos. Se trata de 5 sobre el total de 24 miembros del bloque oficialista.
Sucede que ese detalle, de si votaron o no a las autoridades, según se pudo inferir a través de la reproducción que se permite acceder, no fue expresado y como la sesión fue “privada”, es decir que no se permite el libre ingreso a los palcos, ni siquiera a los periodistas; la cuestión si votaron o no votaron “es incomprobable” por el momento.
En la reproducción electrónica indicial, a la que tiene acceso el público y el periodismo, se puede observar, de forma parcial, que los cincos kicilofista no levantan la mano, pero tampoco se ve levantar la mano al senador, flamante presidente de bloque de UP, Sergio Berni, además de la senadora libertaria Analía Balaudo, que se limita a tomar agua al momento de la votación que se ve reflejada en la reproducción.
El secretario administrativo consignó que se aprobó por “mayoría absoluta”, es decir no por unanimidad. La votación fue solicitada “por señas”. Dónde habrá ido a parar aquello de “El que calla otorga”.
Cabe consignar, en la madrugada de este jueves, los senadores eligieron como vicepresidente I del Cuerpo al senador de UP Mario Ishii, Ayelén Durán (UP) obtuvo la vicepresidencia II; Gonzalo Cabezas (LLA) la vicepresidencia III; la massista Valeria Arata (UP), se quedó con vicepresidencia IV; Alex Campbell (PRO) vicepresidencia V y Germán Lago (UP) la vicepresidencia VI.
Desenlace
En gobernación el cabildeo es constante. Un sector del MDF manifestó que los recientes conflictos internos deben tener consecuencias políticas. Cerca de Kicillof cuestionan la viabilidad de mantener una unidad con La Cámpora, argumentando que dicha organización ha incumplido acuerdos y desgastado la figura del mandatario, lo que pone en duda la existencia real de unidad.
No obstante, dentro del MDF coexisten posturas que rechazan una fractura del peronismo en la provincia. Estos sectores advierten que una división formal representaría una señal de debilidad frente a LLA y agravaría las dificultades de gestión de Kicillof. El gobernador debe afrontar dos años más de mandato en un contexto marcado por la presión financiera ejercida por el Gobierno nacional.
El escenario político de los próximos días será determinante para observar la reacción de Kicillof ante esta nueva crisis interna. El mandatario se encuentra ante la disyuntiva de asumir un reordenamiento político con sus respectivas consecuencias o intentar preservar el esquema actual para mitigar las disputas internas mientras trabaja en la consolidación de una alternativa de alcance nacional.